El buenoide Bono
El buenoide es una especie muy peligrosa. Su facilidad para ocupar casi cualquier habitat hacen de esta especie un depredador insaciable. Como el cuco, pone sus huevos en nido ajeno y espera que el mayor tamaño y vistosidad de sus crías engañen a los padres tras expulsar a sus “hermanos” del nido. El buenoide seduce con dulces cánticos de bondad y honradez a sus oyentes al tiempo que les siega la hierba bajo los pies. El buenoide se escandaliza si alguien le afea su conducta, pero no tiene ningún empacho en adular al que más tarde engañará o aplaudir al que al poco dará la espalda.Buenoides han existido siempre, y la literatura recoge ejemplos memorables como el del viejo Tartufo. El buenoide, como buen beato social, atacado de virtud exacerbada, habla con untuosidad obispal del bien y el mal, de su dolor por la incomprensión que sufre y de la esperanza que alcanzará su siempre pura voluntad.
La altura de miras del buenoide es de tal naturaleza, que todo el mundo mundial queda revolcándose en el barrizal de sus miserias personales. Es imposible estar a la altura de tan excelso personaje. Sólo, y si le adoras con la baba colgando, podrás obtener de él una mirada cariñosa o, tal vez, gracia divina, un desganado roce de su egregia mano en tu pelo.
El buenoide José Bono se ha despedido del ministerio dando encendidas vivas a Egpaña, a la unidad y a todo lo que se menea. Tanto amor a Egpaña supuraba que el servicio de limpieza no daba abasto. Tanto amor a la bandera que ha inventado una metáfora bellísima al declararla inteligente, inarrugable y lavable. ¿Se puede pedir más?
Y es que cuando el buenoide se pone sensible no hay quien le gane, como cuando se pone histriónico –que ya quisiera Berlusconi llegarle siquiera a la suela de los zapatos- no hay quien le pare: a puntito estuvo de invitar a su despedida al brazo incorrupto de santa Teresa.
Tampoco se puede con él cuando se pone a malas, porque a malas, se gasta una mala leche de cuidado. Que es mucho Bono el ex-ministro. Que le llama amigo a Maragall y se caga el tripartito. Que le felicita a Rubalcaba por su ministerio y éste hubiera preferido que no fuese tan “cariñoso”.
El buenoide Bono es de los que pretende que los demás comulguen con ruedas de su molino. Así que Iraq está muy mal y Afganistán eg la repera. Que Rodríguez Zapatero eg más listo que los conejos (no sabíamos de esa característica de esos roedores) y el Egtatuto eg una mierda. A pesar de pedírselo a la virgen de su pueblo, la única que quedaba.
El buenoide y cristianísimo Bono, de pío recogimiento en las procesiones mira para otro lado cuando pobres desgraciados hacen escala en aviones de la CIA antes de llegar a su destino de tortura; pero, si queremos ser justos con el devoto Bono, no sólo él se hizo el sueco, le acompañó todo el gobierno "socialista".
Cuando el buenoide Bono es desleal y le pone palitos en las ruedas a su presidente es por amor a Egpaña. Cuando hace aprobar que los expresidentes de Castilla La Mancha tengan coche, oficina, secretaria y escoltas a cargo del presupuesto público tantos años como años han sido presidentes también lo hace por amor a Egpaña. Porque, ¿hay algo más egpañol que Bono?
Y cuando se marcha del ministerio, lo hace por motivos tan nobles que algunos no lloraban tanto desde la muerte de Chanquete. Los tan nobles motivos de su marcah se volverán menos nobles a no tardar mucho. Tiempo al tiempo.

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