La risa y el bacilo de Koch
Bueno. Ya se sabe. Si das una coz lo más probable es que te respondan con otra. Eso no justifica que mi primera respuesta fuera tan seca. Debí contar hasta cien antes de responder. Así que, como nos aconseja TA -si no me equivoco-, hay va mi patita.Pero entrando o continuando con el asunto, que en Cyberateos han vuelto a censurar, se ve que eso de que les mentes el Ministerio no está bien visto, aún no he leído un argumento que contradiga lo que expresé, primeramente como humorada y luego como opinión en ese breve titulado De la Risa y el ateísmo.
Las bromas, como los chistes, se cogen a la primera o no se cogen y si tienes que empezar a explicarlos pues como que no. Además, como decía Gila: "si no sabe aguantar una broma que se vaya del pueblo". Afortunadamente, alguna fidea si que lo ha cogido a la primera y se ha reído... supongo.
Como Fideos y Cyberateos son listas con un alto porcentaje de coincidencia la confusión de asuntos -es mi opinión- es mínima en este espacio. Otra cosa sería que lo que se tratase en esos pasillos del vaticano Cyberateo... -oh, perdón, se me vino a la cabeza esa novelita de Gide-, fuese llevado a la FIdA sin más, entonces si habría una buena posibilidad de confusión. Pero no es el caso.
Veréis, las organizaciones son un reflejo de sus integrantes, y cuando en una asociación, que por su propia definición se declara "comunidad virtual democrática de personas ateas", se dan conductas tan peculiares como la de que una sóla persona sea al mismo tiempo "moderador, miembro del tribunal constitucional y presidente de la repúbllca" es que sus nociones de democracia, tal y como se entiende con la separación en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, son nulas.
Que una organización "virtual" se otorgue títulos de ministros es cuando menos paradógico. Que una organización atea adapte la parafernalia fetichista del cargo en forma de presidente de la república o tribunales constitucionales dice muy poco del esquema ideológico que ha presidido este diseño organizativo. Más cercano a la creación de superestructuras de control político e ideológico típicas de la monarquía "por la gracia de Dios". Ya sólo les falta avisar a Hola para una sesión de fotos y hacer de Jaime Peñafiel su cronista.
Que sea un "remanso de paz y racionalidad" es sencillo, al menos en lo primero: se censura lo que no gusta y a otra cosa mariposa. Pero que sea racional ya es otro cantar. Si la racionalidad es un sello distintivo del ateísmo en este caso brilla por su ausencia, porque si la broma no se entiende y se impide su publicación lo entiendo. Pero que al correo De la Risa... no se responda es para pensar que si hay racionalidad en la moderación de Cyberateos no será en este caso, pues se vuelve a censurar a falta de mejores razones.
Cuando a finales del XIX Koch identificó el bacilo causante de la tuberculosis y desarrolló la vacuna ya hacía muchos años que esta enfermedad estaba en franca retirada en Europa. El motivo de esta retirada era la mejora de las dietas alimenticias y del uso cada vez más frecuente del jabón en el aseo personal.
Según he leído en algún artículo todos tenemos latentes en nuestro organismo el bacilo de Koch, pero que no se manifiesta por las -en general- buenas condiciones higiénicas y alimentarias de la población, al menos en los países de mayor renta. Pero cuando se han dado condiciones de hacinamiento -mala higiene y mala alimentación y estrés extremo- como en los campos de concentración en la II GM o en la antigua Yugoslavia, la tuberculosis ha vuelto a reaparecer con al virulencia que tenía en los siglos XV a mediados del XIX.
De igual manera la democracia, la tolerancia, el pensamiento racional, la educación nos protege contra ese bacilo de Koch intelectual que se llama fascismo; pero a poco que bajemos la guardia y se nos suban al cerebro ciertos cargos, haciendo de la racionalidad dogma estamos retrocediendo en lo que con tanto esfuerzo se ha ido consiguiendo a base de argumentar, pensar, repensar sin dar por cierto nada que no se sustente en hechos objetivos.
Aquella organización, como aquella persona, que no se mira a sí misma con ojo crítico y duda métodicamente de cómo y qué piensa, de cómo y de qué manera actúa, esta caminando hacia la conversión en capillita de iluminados por una verdad tan absoluta como inútil.
Recordad: no hay mejor vacuna contra la intolerancia que la risa. ¡Vacunaos!

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